En verano, en invierno y en todo tiempo.
Es una costumbre muy arraigada en verano poner el aire acondicionado a toda potencia lo mismo que es una costumbre en inverno tener la calefacción a tope.
Nuestro cuerpo no necesita esos extremos. Demasiado calor no
es bueno en invierno, lo mismo que demasiado frío en verano es malo.
Estos extremos son malos para nuestro cuerpo en primer lugar
y en segundo lugar también son malos para nuestro bolsillo.
La temperatura ideal está en tono a los 20 a 22ºC durante el día y en torno
a los 18 ºC
durante la noche.
Toda desviación de este rango de temperatura produce un
gasto excesivo de energía y además no es beneficioso sino más bien todo lo
contrario para nuestro organismo.
El choque térmico que se produce en nuestro cuerpo debido a
estas temperaturas generalmente se traduce en molestias importantes y a veces
en catarros, faringitis, fiebre y otros muchos síntomas.
Es importante ventilar las casas en los momentos en los que
la temperatura exterior se aproxima más a la temperatura ideal del interior.
Subir la temperatura un grado mas de la temperatura ideal en
invierno o bajar un solo grado de la temperatura ideal en verano aumenta el
consumo de energía en torno al 12%.
Organizaciones internacionales que se ocupan del cuidado de
nuestro entorno natural están continuamente haciendo campañas informativas
sobre esta temática, como el ejemplo de la imagen.
En nuestra empresa fabricamos termómetros publicitarios en
esta línea como son los ejemplos que mostramos en nuestra web http://almanaques.net/ahorro-de-energia
